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La vermiculita es un mineral de silicato de magnesio y aluminio que, cuando se calienta a altas temperaturas, se expande hasta 20 veces su volumen original, creando un material ligero, poroso y con propiedades excepcionales para el cultivo de plantas. Su nombre deriva del latín «vermiculus» (pequeño gusano) debido a su característica expansión en forma de acordeón cuando se somete al calor.
La vermiculita se forma por la alteración hidrotermal de minerales como la biotita y la flogopita a lo largo de millones de años. Los principales yacimientos se encuentran en Sudáfrica, Estados Unidos, China, Brasil y Rusia.
Se origina cuando minerales micáceos se alteran por la acción del agua y el calor geotérmico, desarrollando una estructura laminar única que permite su posterior expansión.
Se extrae de minas a cielo abierto, siendo Sudáfrica el mayor productor mundial, seguido por Estados Unidos y China. La calidad varía según el yacimiento de origen.
Las propiedades únicas de la vermiculita expandida la convierten en un componente valioso para sustratos de cultivo especializados.
Su densidad extremadamente baja (80-150 kg/m³) la hace ideal para cultivos en contenedores, reduciendo significativamente el peso total del sustrato.
Puede absorber hasta 3-4 veces su peso en agua, actuando como una reserva hídrica que libera humedad gradualmente a las raíces.
Su estructura laminar expandida crea numerosos espacios de aire que garantizan una oxigenación óptima del sistema radicular.
Mantiene su estructura durante años sin descomponerse, proporcionando estabilidad a largo plazo al sustrato.
Además de sus propiedades físicas, la vermiculita aporta características químicas beneficiosas para el crecimiento de las plantas.
Posee una excelente capacidad de intercambio catiónico (100-150 meq/100g), permitiendo retener y liberar nutrientes de manera controlada.
Libera gradualmente potasio, magnesio y otros micronutrientes esenciales, contribuyendo a la nutrición de las plantas.
Su pH (7.0-7.5) es adecuado para la mayoría de plantas, aunque puede requerir ajustes para especies acidófilas.
Es químicamente estable y no se descompone, manteniendo sus propiedades durante toda la vida útil del sustrato.
La transformación de la vermiculita cruda en el producto final utilizado en horticultura requiere un proceso industrial específico y controlado.
Su estructura porosa mejora significativamente el drenaje de sustratos, evitando el encharcamiento y la pudrición radicular.
Actúa como un regulador natural de humedad, absorbiendo el exceso de agua y liberándola cuando las plantas la necesitan.
Proporciona aislamiento térmico a las raíces, protegiéndolas de cambios bruscos de temperatura.
Es limpia, inodora y fácil de manejar, sin generar polvo excesivo cuando está húmeda.
Su capacidad de retener humedad sin encharcamiento la hace ideal para germinación de semillas, especialmente las más delicadas.
Proporciona el ambiente húmedo y aireado que necesitan los esquejes para desarrollar raíces, reduciendo el riesgo de pudrición.
Su inercia química y excelentes propiedades físicas la convierten en un medio de cultivo ideal para sistemas hidropónicos.
Es especialmente valiosa en sustratos para orquídeas, cactus, suculentas y otras plantas que requieren drenaje excepcional.
Ideal para semilleros, germinación y plantas pequeñas. Proporciona retención de humedad superior y contacto íntimo con semillas pequeñas.
La más versátil para sustratos generales. Equilibra retención de agua y aireación para la mayoría de aplicaciones.
Excelente para mejorar el drenaje en sustratos para plantas que requieren condiciones más secas, como cactus y suculentas.
30% humus de lombriz, 40% fibra de coco, 20% vermiculita media, 10% perlita. Mezcla equilibrada para la mayoría de plantas.
40% humus de lombriz, 30% vermiculita fina, 30% fibra de coco. Proporciona las condiciones ideales para germinación.
25% humus de lombriz, 25% vermiculita gruesa, 25% perlita, 25% arena gruesa. Para plantas que requieren drenaje excepcional.
La calidad varía según el origen y procesamiento. Es importante elegir vermiculita horticultural de proveedores confiables.
Algunos yacimientos pueden contener trazas de asbesto. La vermiculita horticultural de calidad debe estar certificada libre de asbesto.
Aunque es mínimo, es recomendable humedecer la vermiculita antes de manipularla para evitar la inhalación de partículas finas.
Puede compactarse ligeramente con el tiempo y el riego, aunque mantiene la mayoría de sus propiedades.
Comparada con otros componentes minerales como la perlita, la vermiculita ofrece mayor retención de agua y capacidad de intercambio catiónico, mientras que la perlita proporciona mejor drenaje. La combinación de ambas en un sustrato puede aprovechar las ventajas de cada una. Frente a componentes orgánicos como la fibra de coco, la vermiculita aporta estabilidad mineral a largo plazo y no se descompone.
Aunque la vermiculita es un recurso mineral no renovable, su extracción tiene menor impacto ambiental que otros materiales. Su durabilidad permite reutilización en múltiples ciclos de cultivo, y al final de su vida útil puede incorporarse al suelo como mejorador permanente. En nuestros sustratos, la utilizamos de manera eficiente, combinándola con componentes renovables como el humus de lombriz para crear mezclas sostenibles y de alto rendimiento.
Cada planta tiene necesidades específicas. Hemos desarrollado guías detalladas para ayudarte a elegir el sustrato perfecto según el tipo de planta que cultives.
Cada planta tiene necesidades específicas de sustrato que debemos conocer para garantizar su éxito.
Estas plantas tienen necesidades específicas de sustratos
El arte del bonsái requiere sustratos muy específicos que proporcionen excelente drenaje mientras mantienen la humedad necesaria.